LA ALCALDESA DE MARBELLA HA NORMALIZADO EL ENGAÑO A LOS VECINOS, HACIENDO ANUNCIOS DE INFRAESTRUCTURAS PROMETIDAS QUE NUNCA LLEGAN

Nada de lo prometido tanto por la alcaldesa como por Moreno Bonilla para Marbella es una realidad después de tres años. Un listado de incumplimientos que no cesa, pero ante esta nefasta gestión, la solución de la alcaldesa es anunciar una y otra vez proyectos que nunca se concluyen, aprobaciones de proyectos que no se ejecutan y cesión de terrenos que no conllevan infraestructuras reales.

Hoy se anuncia la cesión de la antigua sede de Urbanismo al patrimonio municipal para que sea el propio Ayuntamiento el que realice una obra de 1,6 millones de euros para adecuar el espacio como centro de salud, una competencia que es autonómica y que por tanto debe realizar la Junta de Andalucía. Es una absoluta vergüenza que se venda esto como un éxito, cuando la realidad es que casi 3 años después de que el Consejero Jesús Aguirre lo anunciara en mayo de 2019, no se ha avanzado nada en la apertura como Centro de Salud del local situado en Ricardo Soriano.

También es lamentable que hasta en 4 ocasiones haya anunciado la alcaldesa junto a diferentes cargos de la Junta de Andalucía la inminente apertura del Centro de Salud de San Pedro, llegando incluso a anunciar la conclusión de las obras y la recepción por parte de la Junta en Septiembre, junto al consejero Elías Bendodo. La realidad es que a día de la obra sigue sin terminarse, sigue sin dotarse de material, de personal y sigue sin entrar en funcionamiento el Centro de Salud.

Tampoco hay ni un solo avance en los centros de salud de Las Chapas y Nueva Andalucía, donde el protocolo firmado con la Junta en abril de este año contemplaba que el Ayuntamiento fuera nuevamente el que invirtiera 840.000 y 730.000 euros respectivamente en obras que corresponde realizarlas a la Junta de Andalucía.

Detrás de todos los incumplimientos y el desmantelamiento de los servicios públicos con los recortes recientes de personal sanitario con 8.000 profesionales que no fueron renovados a pesar de encontrarnos por aquel entonces en el comienzo de la sexta ola, o las dificultades constantes del personal docente, la última después de Navidades sin profesionales para cubrir las bajas por covid, tras todas estas situaciones lo que hay son los intentos constantes de privatización de los servicios públicos en Andalucía

Anunciar obras de la Junta que pagará el Ayuntamiento pero que además nunca se realizan es un engaño visible para todo el pueblo de Marbella, un engaño más sangrante si cabe en plena ebullición de la pandemia con una atención primaria desbordada y profesionales sanitarios asfixiados. Ante esta situación de colapso, los vecinos y vecinas de Marbella no merecen que se les venda humo una y otra vez.

Comentar