Ángeles Muñoz (PP) tendría que garantizar el disfrute público y la protección ambiental del litoral, pero sigue apostando por el urbanismo desenfrenado neogilista de visión cortoplacista, que sólo beneficia a una élite económica y que destruye playas y dunas

(Marbella a 07 de abril de 2021) La Asamblea Local de Izquierda Unida y el Círculo de Podemos en Marbella y San Pedro Alcántara alertan acerca de la tramitación por parte de la Junta de Andalucía, con la connivencia del Ayuntamiento, de tres nuevas concesiones para la construcción de chiringuitos de hormigón, algunos con sótano, aprovechando que estas zonas dunares de Marbella no tienen protección ambiental para acabar de esquilmarlas, concretamente en El Pinillo, Realejo y Playa del Don Carlos, pese a los informes desfavorables de la Demarcación de Costas que indican que tienen afección a zona dunar, organismo dependiente del Ministerio de Medioambiente del Gobierno de España.

La portavoz de IU, Victoria Morales, explica que “estas instalaciones, con sótanos de hormigón rigidizan la costa y dañan la dinámica natural, pero a la Junta no le importa y ha puesto en marcha su autorización. Mientras, el Ayuntamiento, lejos de velar por el medio ambiente, poner fin a la urbanización desenfrenada y garantizar el uso público de nuestras playas, actúa como colaborador necesario y sigue construyendo paseos marítimos encima de las dunas”.

“Málaga posee el triste récord de contar con la mitad de los chiringuitos de toda Andalucía, unos 400 legales o en proceso de regulación, solo en Marbella hay unos 60 chiringuitos de todas las tipologías y tamaños, una media de un chiringuito cada 450 metros de costa, sin contabilizar los restaurantes en primera línea de los paseos”, informa el portavoz de Podemos Marbella, Estanislao Ron.

“El modelo que defiende el PP en Marbella es el de la especulación, carente de estrategia turística y amigo de la masificación y el ladrillo. Se están repitiendo los errores del pasado, cediendo el poco suelo público que nos queda a intereses económicos privados. Ángeles Muñoz no gobierna para la gente, está al servicio de intereses particulares muy concretos e impulsa un modelo de chiringuitos de hormigón con sótano y clubes de playa con precios prohibitivos que están desplazando al modelo del chiringuito tradicional, con precios populares y estructuras normalmente de madera menos perjudiciales para el medio natural”, subraya Morales.

ESPECULACIÓN Y OCUPACIÓN, EL MODELO PP PARA LAS PLAYAS

Ron apunta a que “contamos con concesiones que el Ayuntamiento tendría que revocar porque incumplen las condiciones, ya sea porque aún no se han construido y no respetan el plazo de un año que se le otorga para su edificación o porque exceden la ocupación y el equipo de gobierno del PP mira para otro lado. Todo ello cuando la pandemia nos está obligando a rediseñar nuestras vidas y tendría que primar más que nunca el uso público de la playa, ya que nos hace falta más espacio para mantener la distancia social y prevenir contagios”.

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